Renace el Imperio Inglés
Publicado por dafazul en Abril 21, 2008
Ya no estará la Reina Victoria, ya no se dependerá de una flota poderosa y no se hablará de conquistas territoriales, pero en Europa, Inglaterra es el jefe.
Contrario a lo que pasa a nivel de selecciones, donde uno de los planteles más potentes del mundo no fue capaz de clasificar a la Eurocopa de este año (quedando detrás de Croacia y Rusia en su grupo) a la hora de hablar de clubes son los ingleses los que dictan la pauta.
Aunque pueden salir varios estudios indicando ratings, cantidad de dinero que se moviliza o incluso algo tan subjetivo como la percepción de los espectadores, lo cierto es que no hay mejor manera de graficar la potencia de liga que en el marco perfecto donde todas confluyen: la Champions League.
Por segundo año consecutivo, son tres equipos de la isla los clasificados a las semifinales del torneo por clubes más importante y prestigioso del planeta (lo siento, Copa Libertadores), asegurando por cuarta vez seguida a un inglés en la final de la ‘Orejona’.
Incluso, este año el predominio fue aun más claro ya que, si bien se repiten Manchester United, Chelsea y Liverpool en la fase de los cuatro mejores, los de la ciudad de los Betales dejaron en el camino a otro compatriota, Arsenal, con quien habían logrado situar por primera vez en la historia de la competencia a cuatro equipos del mismo país. Aunque el Milan las hizo de villano el año pasado y ahora el Barcelona tiene buenas posibilidades de hacerlo, el hecho es claro y decidor.
Ahora la aclaración. Hablar de equipos ‘ingleses’ es un decir, con planteles llenos de franceses, algunos sudamericanos, muchos africanos y pocos locales, por lo menos de calidad.
Pero es parte del precio que la Premier League asumió cuando vio que, hace unos 20 años, se estaba quedando atrás en comparación con el siempre potente Calcio y la cada vez más pujante Liga Española. De hecho, el cambio de ‘First Division’ a ‘Liga Premier’ en 1992 fue mucho más que sólo el nombre.
Y hay dos antecedentes que sirven para explicar el presente. Primero, la apertura de fronteras a jugadores de todas latitudes, saliendo del ostracismo autoimpuesto para demostrar que los creadores del fútbol eran los mejores de todos. Pero lo bueno fue que no se trato sólo del arribo de figuras, sino que de la conjugación de sus respectivas virtudes con el estilo tradicional británico. Uniendo el siempre directo enfoque inglés con la calidad de franceses u holandeses, por ejemplo, fue una mezcla explosiva que ha convertido a la Premier en lo que es. Como lo decía Thierry Henry hace un tiempo: “se trata de tomar lo mejor de cada uno y armar un nuevo estilo con eso. Los franceses que juegan en Inglaterra no lo hacen igual que en su país, son más disciplinados, mejor preparados físicamente y con una mentalidad distinta que se une a su natural talento”.
El segundo dato es la explosión del Manchester United. Nunca había existido en Inglaterra un equipo tradicionalmente potente que compitiera de igual a igual en Europa contra la Juventus, el Milan, el Barcelona o el Real Madrid. Sólo a veces aparecía una buena generación, pero no perduraba. Sin embargo, Alex Ferguson desarrolló un plan a largo plazo que aún hoy continúa, potenciando el trabajo en inferiores y contratando poco, pero muy bueno. El galés Mark Hughes, el francés Eric Cantona, el trinitario Dwight Yorke, el galés Ryan Giggs, el danés Peter Schmeichel y el holandés Ruud Van Nistelrooy son ejemplos que llegaron a acompañar a la generación dorada de los Scholes, Beckhams y los dos Nevilles, decantando todo en el título de la Champions del ’99, tras dominar a su antojo la competencia local en los años anteriores.
Y ese resurgir de un ‘monstruo’ motivó que los otros equipos se tuvieran que mover. A fines de la década pasada, el Arsenal ya se había consolidado como su gran rival, y en el nuevo siglo escuadras como el Chelsea y el Liverpool han formado escuadras potentes que son constantes animadores en Europa.
Que los ingleses sean de nuevo los principales candidatos a ganar la ‘Orejona’ no es casualidad, es sólo parte de un proceso que tiene a la Premier League hoy en día como la mejor liga del mundo, por juego, competitividad y nivel futbolístico. Sin duda.
